El Aceite

Recepción

La aceituna llega a la almazara por la tarde en remolques a granel y es descargada en la tolva para proceder a su limpieza y lavado.

Despues las aceitunas pasan a una cinta transportadora que las lleva hasta la limpiadora, donde se eliminan hojas y ramas todo aquello que sea más pequeño que las olivas.

Desde la limpiadora otra cinta lleva las olivas a la lavadora donde se elimina cualquier resto que pudieran llevar mezclado y quedando las aceitunas listas para ser almacenadas hasta el momento de su procesado, que será en unas horas.

Una vez lavadas una nueva cinta las lleva hasta la bascula donde se pesan y desde aquí son transportadas hasta las tolvas de almacenamiento, donde permanecen hasta pasar a la sala de procesado.

Procesado

Nuestra almazara también esta certificada para elaborar ACEITE ECOLÓGICO.
Además de la anterior certificación tenemos también la denominación de origen ACEITE DE LA ALCARRIA.

Por la noche las olivas son trituradas mediante un molino de martillos de acero inox, pasando la pasta resultante a la batidora, donde se procede a su batido durante menos de 30 minutos para evitar la pérdida de aromas.

El batido se realiza a una temperatura menor de 27 º C evitandose así cualquier deterioro del aceite.
A esto se le llama EXTRACCIÓN EN FRIO.

Ya que esta temperatura es inferior a la del cuerpo humano y es por lo se denomina así el proceso de extracción. Tras el batido se procede a la separacion Líquido-Sólido, en la que se obtienen dos productos: Alperujo ( Formado por Alpechin(restos acuosos de la oliva) y Orujo(restos del hueso , piel y pulpa de la aceituna) y por supuesto el Aceite de oliva virgen.

Agua y Orujo salen juntos por un sinfin situado en la parte inferior del decanter y es enviado a una tolva exterior para su posterior retirada por una empresa extractora, que obtendrá aceite de orujo y otros subproductos para alimentacion animal o como suministro de centrales electricas de biomasa.


Para la separación se emplea un decanter horizontal. Este consiste en un cilindro horizontal, ahusado por uno de sus extremos, que contiene en su interior un sinfín (espiral) que se encarga de hacer entrar la pasta, obtenida en la batidora, en su interior.

El decanter separa el aceite de la pasta mediante la fuerza centrifuga, aprovechando la altísima velocidad de rotación y el diferente peso específico de las diversas fases a separar (el aceite y el alperujo).
El aceite cae en un vibrofiltro donde las particulas mayores contenidas en el aceite son eliminadas.
El aceite proveniente del vibrofiltro, pasa a la centrifuga vertical , donde se mezcla con agua para volver a ser lavado. Saliendo por un lado agua sucia y por el otro el aceite limpio.

Despues pasa a una bateria de depositos decantadores para que el agua y las impurezas contenidas en el mismo vayan decantando y sean eliminadas.


Almacenamiento 


Finalmente el aceite pasa a unos depositos donde se conserva en condiciones óptimas de temperatura y en ausencia total de luz.

El aceite almacenado es filtrado mediante un filtro de placas y tierras diatomeas, para eliminar cualquier impureza y cualquier resto de agua, quedando así un aceite de aspecto limpio y cristalino, pasando a unos depositos donde se conserva hasta su envasado final.

Existe una trazabilidad total desde el principio al final del proceso, pudiéndose comprobar en cualquier momento el origen de las aceitunas, las condiciones de su molturación, almacenamiento, filtrado y envasado final. Se puede saber en cada momento el origen de cada botella de aceite así como el recorrido en la almazara.


 Envasado y venta


Finalmente se procede al envasado del aceite según es solicitado.

Envasamos con dos marcas con la certificación de aceite ecológico: "EL MADROÑAL" y "EL MOLINO DE AUÑÓN" y esta ultima además con la certificación de la Denominación de Origen Aceite de la Alcarria.


Trazabilidad

La trazabilidad, definida en el Reglamento 178/2002 como la posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso o un ingrediente, reviste una importancia decisiva para la protección de los consumidores.  En concreto, es una herramienta de gestión del riesgo que contribuye a facilitar la retirada de los alimentos en los que se haya detectado algún problema y permite que los consumidores reciban información específica y exacta sobre los productos en cuestión.

Con el fin de lograr la trazabilidad, los explotadores de empresas alimentarias, incluidos los importadores, cuentan con un sistema que les permite identificar a sus proveedores inmediatos y a sus clientes inmediatos, excepto cuando sean consumidores finales.

Los países exportadores de productos alimenticios cuentan con sistemas de trazabilidad comprobables acuerdo a las exigentes regulaciones de la Unión Europea y Estados Unidos.